¿Pandemial?
Soy un pandemial.
Alguien a quien la pandemia le cambió los planes, los zapatos y la manera de ganarse la vida.
Mi nombre es Fran Lledó, y si esperabas que te contase cuáles son mis hobbies y mi color favorito, lo siento. Este no es el lugar.
A principios de marzo de 2020, trabajaba en una buena empresa, con un muy buen puesto, y con un muy buen salario, pero sabía que algo no iba del todo bien.
Un día, al volver del trabajo, mi hijo vino corriendo a abrazarme, como cualquier otro día. La diferencia es que, sin yo saber muy bien por qué, tras ese abrazo, me puse a llorar.
En ese momento me di cuenta de que no era solo una intuición. Mi trabajo «soñado» no me hacía feliz. Lo de las camisas de 90€, los chinos y los zapatos incómodos… no era para mí.
Y entonces el mundo se paró.
Marzo de 2020. Pandemia. Todo el mundo encerrado en casa, y yo con una certeza incómoda: no pensaba volver a la vida de antes.
Así que empecé de cero. Sin tener ni idea de marketing digital. Literal: en 2020 no sabía ni lo que era.
Los dos primeros años cometí casi todos los errores posibles. Algunos me costaron dinero. Otros, algo peor: tiempo. Los siete peores los cuento en un audio, por si te sirven de vacuna.
Todo cambió en 2022, cuando le di un giro al negocio.
Dejé de perseguir todo lo que brillaba y me quedé con lo que funcionaba: una lista de correo, un email casi a diario y cosas buenas que vender. En 2024 facturé 70.000 €. Sin empleados, sin inversores, sin oficina.
¿Podría facturar más? Seguro. ¿A costa de qué? Esa es la pregunta que casi nadie se hace. Yo me la hago cada semana, y de momento la respuesta sigue siendo la misma: no me compensa.
Hoy vivo del marketing online, a mi manera y con mis normas. Lo que hago ahora es ir empaquetando lo que voy aprendiendo, para dártelo a ti, si quieres.
Y si quieres saber en qué ando metido, pasa por mis proyectos.
Qué sacas tú de todo esto
Escribo sobre lo que me funciona — y lo que no — para vivir de un negocio de una sola persona:
- Email marketing que vende sin quemar tu lista.
- Embudos sencillos, sin diagramas de catorce cajas.
- IA aplicada de verdad: lo que uso yo cada día, no demos de feria.
- Decisiones de negocio de alguien que va por libre y quiere seguir así.
Si esa conversación te interesa, suscríbete y te llega al correo.
La newsletter, cuando quieras.
Si te aburre, te bajas en un click. No hay que dar explicaciones.